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INCREIBLES BENEFICIOS DEL ZINC, UN MINERAL DE GRAN PODER

El Zinc es un mineral esencial. Ocupa el segundo lugar como oligoelemento de mayor concentración en nuestro organismo, después del hierro.

Su importancia es tal, que un déficit de zinc es capaz de debilitar las barreras inmunológicas y hacer del cuerpo humano un lugar susceptible para una gran variedad de virus. En especial aquellos que afectan los pulmones y el sistema digestivo.

La deficiencia de Zinc afecta a un tercio de la población. De manera alarmante, se ha demostrado que los bajo índices de este mineral pueden hacer que un individuo sea más propenso a sufrir del SARS-coV-2 (Covid-19): un virus ARN que, ante la ausencia de adecuados niveles de Zinc, tiene luz verde para ingresar a nuestro cuerpo y enfermarnos.

A su vez, no debemos olvidar que personas de la tercera edad presentan pérdidas de las concentraciones de dicho oligoelemento. Al igual de vitamina C, vitamina D y otros nutrientes necesarios para el buen funcionamiento del organismo.

Hoy aprenderás los beneficios del Zinc, un mineral del que cada vez se reconoce su importancia. También conocerás ¿cómo? y ¿por qué? debes incluirlo en tus hábitos alimentarios.

10 razones para incluir el Zinc en tu alimentación

Es increíble como un mineral, en proporciones estratégicas, es capaz de retribuir al organismo con una infinidad de beneficios. Por mencionar algunos:

  • Mejora la respuesta innata y adquirida del sistema inmunológico: protegiendo al cuerpo de enfermedades virales como el resfriado común, gastritis, varicela, herpes zoster, diarrea por rotavirus, entre muchas otras.[1]
  • Regula la producción de sebo: el zinc en conjunto con otros micronutrientes mantiene un adecuado balance en la producción de sebo, lo que reduce la aparición del acné.[2]
  • Favorece la cicatrización: a través de la regeneración celular. El zinc es fundamental en el proceso posoperatorios, o en casos de caídas y lesiones penetrante que rompen la continuidad de la piel.[3]
  • Frena el proceso de envejecimiento: el zinc es un oligoelemento que se comporta como antioxidante; reduce la presencia de radicales libres y sustancias toxicas, función que ayuda a disminuir los procesos inflamatorios.[4]
  • En los niños contribuye al crecimiento: por regulación de la hormona de crecimiento, lo que favorece el crecimiento ponderal (estatura) adecuado del niño.

Se ha demostrado que en caso de desnutrición por micronutrientes los infantes presentan déficit de crecimiento. Y en adolescentes, un déficit del desarrollo de los caracteres sexuales secundarios. A su vez puede ser causa indirecta de infertilidad en el hombre.[5]

  • Previene la osteoporosis: el zinc actúa como modulador y medio de fijación del calcio a las estructuras óseas. Así se logra mantener la integridad del hueso y de las células que lo componen. De igual forma se reduce el riesgo de fracturas.[6]
  • Regula la función tiroidea e interviene el metabolismo: es una de las funciones más importantes, ya que en la tiroides se secretan numerosas hormonas que favorecen nuestro organismo, su crecimiento, y que nos permiten mantener un peso adecuado. El zinc también mejora la respuesta celular a la insulina, lo que regula el nivel de azúcar en sangre (disminuye el riesgo de padecer diabetes).[7]
  • Incrementa la producción de melatonina: la melatonina es una hormona que favorece el descanso nocturno, y su déficit es causa directa de insomnio.[8]
  • Mejora la condición cognitiva: interviene en la producción de dopamina, neurotransmisor que se encarga de mejorar la capacidad de concentración y el estado de ánimo del individuo. El zinc además reduce las probabilidades de padecer Alzheimer.[9]
  • Interviene en los procesos de coagulación: un hecho muy importante para aquellas personas que han sufrido o sufren enfermedades cardiovasculares.[10]

¿Dónde encontramos el Zinc?

Una pregunta más común de lo que imaginas, ya que aunque sabemos que ciertos nutrientes, vitaminas y minerales son importantes para nuestra salud y cuerpo, realmente desconocemos qué alimentos los contienen.

El Zinc está presente en las lentejas, en los frutos secos, carnes de res, cerdo y cordero; en pescados y mariscos que, combinados con alimentos que ayudan a fijar su absorción (uvas, fresas, arándanos y frambuesas), es posible mantener los requerimientos diarios del individuo.

En tanto que el consumo de ciertos alimentos puede disminuir la captación del zinc, tales como el té, el cacao e incluso el café.

Razón por la cual alcanzar el equilibrio en el requerimiento diario del Zinc puede resultar no tan fácil de lograr. Por ello es importante acudir al médico para recibir las recomendaciones necesarias. De hecho, dado que los niveles de zinc en el cuerpo disminuyen con el tiempo, resulta necesario en muchos casos recurrir al consumo de suplementos.

¡La combinación perfecta! conoce el efecto sinérgico de la vitamina C y D en conjunto con el Zinc

Aunque estructuralmente sean distintos, los tres componentes juegan un rol importante en el mantenimiento y formación de las barreras endoteliales y epiteliales del organismo. Es decir, de aquellas estructuras que forman una barrera contra agentes patógenos.[11]

Estas barreras se encuentran en la piel, en las mucosas e incluso a nivel pulmonar. Son la conjunción de un entramado de uniones intracelulares, que se favorecen de concentraciones óptimas de vitaminas C y D en combinación con Zinc.[12]

Pero este no es el único rol que estos nutrientes desempeñan en nuestro organismo. La vitamina C, D y el Zinc actúan como inmunomoduladores del sistema inmune.

Veamos:

  • Por una parte, tenemos que el Zinc mejora la respuesta celular tanto innata como adquirida del individuo, y su déficit nos hace propensos a diferentes patologías víricas.

Recientes investigaciones señalan que pacientes positivos para SARS-coV-2 (COVID-19) han registrado niveles séricos de Zinc muy bajos.

Dicho déficit conlleva a priorizar la función del Zinc en tratar de activar el sistema inmune, dejando de lado otras funciones relacionadas a la conservación del gusto y del olfato. De allí que algunos pacientes con COVID-19 presenten pérdida del olfato y el gusto.[13]

En estos pacientes, tras administrar dosis aproximadas a los 200mg de Zinc vía oral, disminuye la dificultad respiratoria y se asocia a una mejor oxigenación. El Zinc sería una especie de coadyuvante para el tratamiento de estos pacientes.[14]

  • La vitamina C o ácido ascórbico, como ya mencionamos, apoya las diferentes barreras protectoras del organismo contra agentes patógenos. Pero no es su única función: interviene en la respuesta celular innata y adquirida del sistema inmune.

Otras de las funciones del ácido ascórbico están relacionas con la conservación del colágeno y de algunas hormonas como la vasopresina, noradrenalina y catecolaminas.[15]

Estudios preliminares revelan que tras el uso de suplementos de 200mg/día de vitamina C en ancianos hospitalizados los síntomas respiratorios por infecciones agudas merman; inclusive los síntomas del resfriado común disminuyen.[16]

  • Finalmente, la Vitamina D3 o calcitriol (como ya hemos mencionados en otros blogs) tiene una relación directa en la respuesta inmunológica.

La mayoría de las células que intervienen en nuestra defensa poseen receptores para esta vitamina. Células como los linfocitos T y los macrófagos.[17]

Uso de suplementos como medida preventiva

Mucho se ha debatido en relación al uso de complejos vitamínicos, en especial tras el eventual cierre de ciudades y el llamado al confinamiento que nos ha traído la pandemia por SARS-coV-2 (COVID-19).

Y los números no mienten. Los datos de diferentes estudios demuestran que niveles bajos de Zinc y cierto tipo de vitaminas como la C y D3 marcan una diferencia notoria en aquellos individuos cuyos índices se encuentran en los rangos requeridos.[18]

No estamos hablando de que el uso de suplementos sea la cura, pero sí son claves para que nuestro sistema inmune trabaje en óptimas condiciones. De hecho, los beneficios se extienden mucho más allá de mejorar nuestra inmunidad.

¡Son muchas las bondades del Zinc! Es el momento adecuado para decidirte a corregir malos hábitos y mejorar tu calidad de vida. Todo gracias a este mineral estratégico.

REFERENCIAS:

[1] Rink L, Gabriel P. Zinc and the immune system. Proc Nutr Soc. 2000 Nov;59(4):541-52. doi: 10.1017/s0029665100000781. PMID: 11115789.

[2] Aktaş Karabay, E., & Aksu Çerman, A. (2019). Serum zinc levels in seborrheic dermatitis: a case-control study. Turkish journal of medical sciences49(5), 1503–1508. https://doi.org/10.3906/sag-1906-72

[3] Lin PH, Sermersheim M, Li H, Lee PHU, Steinberg SM, Ma J. Zinc in Wound Healing Modulation. Nutrients. 2017 Dec 24;10(1):16. doi: 10.3390/nu10010016. PMID: 29295546; PMCID: PMC5793244.

[4] Lee S. R. (2018). Critical Role of Zinc as Either an Antioxidant or a Prooxidant in Cellular Systems. Oxidative medicine and cellular longevity2018, 9156285. https://doi.org/10.1155/2018/9156285

[5] Liu E, Pimpin L, Shulkin M, Kranz S, Duggan CP, Mozaffarian D, Fawzi WW. Effect of Zinc Supplementation on Growth Outcomes in Children under 5 Years of Age. Nutrients. 2018 Mar 20;10(3):377. doi: 10.3390/nu10030377. PMID: 29558383; PMCID: PMC5872795.

[6] Ortega RMª, Jiménez Ortega AI, Martínez García RM, Cuadrado Soto E, Aparicio A, López-Sobaler AM. Nutrición en la prevención y el control de la osteoporosis [Nutrition in the prevention and control of osteoporosis]. Nutr Hosp. 2021 Jan 13;37(Spec No2):63-66. Spanish. doi: 10.20960/nh.03360. PMID: 32993301.           

[7] Severo JS, Morais JBS, de Freitas TEC, Andrade ALP, Feitosa MM, Fontenelle LC, de Oliveira ARS, Cruz KJC, do Nascimento Marreiro D. The Role of Zinc in Thyroid Hormones Metabolism. Int J Vitam Nutr Res. 2019 Jul;89(1-2):80-88. doi: 10.1024/0300-9831/a000262. Epub 2019 Apr 15. PMID: 30982439.

[8] Rondanelli M, Opizzi A, Monteferrario F, Antoniello N, Manni R, Klersy C. The effect of melatonin, magnesium, and zinc on primary insomnia in long-term care facility residents in Italy: a double-blind, placebo-controlled clinical trial. J Am Geriatr Soc. 2011 Jan;59(1):82-90. doi: 10.1111/j.1532-5415.2010.03232.x. PMID: 21226679.

[9] Mezzaroba L, Alfieri DF, Colado Simão AN, Vissoci Reiche EM. The role of zinc, copper, manganese and iron in neurodegenerative diseases. Neurotoxicology. 2019 Sep;74:230-241. doi: 10.1016/j.neuro.2019.07.007. Epub 2019 Aug 1. PMID: 31377220.

[10] Maret W, Sandstead HH. Zinc requirements and the risks and benefits of zinc supplementation. J Trace Elem Med Biol. 2006;20(1):3-18. doi: 10.1016/j.jtemb.2006.01.006. Epub 2006 Feb 21. PMID: 16632171.

[11] Corrao, S., Mallaci Bocchio, R., Lo Monaco, M., Natoli, G., Cavezzi, A., Troiani, E., & Argano, C. (2021). Does Evidence Exist to Blunt Inflammatory Response by Nutraceutical Supplementation during COVID-19 Pandemic? An Overview of Systematic Reviews of Vitamin D, Vitamin C, Melatonin, and Zinc. Nutrients13(4), 1261. https://doi.org/10.3390/nu13041261

[12] Shakoor, H., Feehan, J., Al Dhaheri, A. S., Ali, H. I., Platat, C., Ismail, L. C., Apostolopoulos, V., & Stojanovska, L. (2021). Immune-boosting role of vitamins D, C, E, zinc, selenium and omega-3 fatty acids: Could they help against COVID-19?. Maturitas143, 1–9. https://doi.org/10.1016/j.maturitas.2020.08.003

[13] Bauer SR, Kapoor A, Rath M, Thomas SA. What is the role of supplementation with ascorbic acid, zinc, vitamin D, or N-acetylcysteine for prevention or treatment of COVID-19? Cleve Clin J Med. 2020 Jun 8. doi: 10.3949/ccjm.87a.ccc046. Epub ahead of print. PMID: 32513807.

[14] Name JJ, Souza ACR, Vasconcelos AR, Prado PS, Pereira CPM. Zinc, Vitamin D and Vitamin C: Perspectives for COVID-19 With a Focus on Physical Tissue Barrier Integrity. Front Nutr. 2020 Dec 7;7:606398. doi: 10.3389/fnut.2020.606398. PMID: 33365326; PMCID: PMC7750357.

[15] Chambial, S., Dwivedi, S., Shukla, K. K., John, P. J., & Sharma, P. (2013). Vitamin C in disease prevention and cure: an overview. Indian journal of clinical biochemistry : IJCB28(4), 314–328. https://doi.org/10.1007/s12291-013-0375-3

[16] Name JJ, Souza ACR, Vasconcelos AR, Prado PS, Pereira CPM. Zinc, Vitamin D and Vitamin C: Perspectives for COVID-19 With a Focus on Physical Tissue Barrier Integrity. Front Nutr. 2020 Dec 7;7:606398. doi: 10.3389/fnut.2020.606398. PMID: 33365326; PMCID: PMC7750357.

[17] Hemilä H. Vitamin C and the common cold. Br J Nutr. 1992 Jan;67(1):3-16. doi: 10.1079/bjn19920004. PMID: 1547201

[18] Gröber U, Holick MF. The coronavirus disease (COVID-19) – A supportive approach with selected micronutrients. Int J Vitam Nutr Res. 2021 Jan 25:1-22. doi: 10.1024/0300-9831/a000693. Epub ahead of print. PMID: 33487035.

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